Una bruma áurica es una mezcla aromática a base de macerados botánicos y aceites esenciales diseñada para limpiar, armonizar y elevar la energía. Actúa de forma suave pero profunda sobre el campo vibracional, ayudando a despejar emociones densas, renovar espacios y traer claridad al cuerpo energético.
Macerado y aceites esenciales de lavanda, romero y eucalipto.
Podés utilizarlas de varias maneras, según lo que necesites en el momento:
Sobre el aura personal: rociá alrededor del cuerpo, con movimientos ascendentes o circulares, manteniendo unos centímetros de distancia.
En ambientes: ideal para limpiar espacios antes de trabajar, descansar, meditar o recibir personas.
En objetos y amuletos: para purificar piezas que uses como protección o acompañamiento energético.
En rituales o intenciones específicas: para abrir o cerrar un espacio ritual, para acompañar limpiezas energéticas o para apoyar procesos emocionales.
Cada bruma posee una intención distinta, guiada por las plantas que la componen.