El reishi es uno de los hongos medicinales más venerados del mundo. En la cultura asiática simboliza longevidad, inmortalidad, sabiduría y poder espiritual. Desde hace miles de años se utiliza para nutrir la energía vital (Qi), equilibrar las emociones, fortalecer el cuerpo y acompañar procesos de transformación personal.
Según la tradición, fue descubierto por monjes taoístas en el 396 a.C. en las montañas Changbai, donde era considerado un hongo sagrado. Se lo empleaba para estabilizar el Qi en la cabeza, tonificar el bazo, potenciar la actividad mental, favorecer la memoria y expandir la claridad interior.
A nivel fisiológico, el reishi es un potente adaptógeno: calma profundamente el sistema nervioso, induce un estado de concentración serena y ayuda a recuperar energía después de períodos de exigencia física o emocional. También es utilizado para acompañar prácticas de meditación, ya que facilita estados de presencia más profundos y estables.
Hoy se sabe que el reishi contribuye a activar y proteger las neuronas, aumentar los niveles de factor de crecimiento nervioso y modular el sistema endócrino, lo cual beneficia los ciclos de sueño, el equilibrio emocional, la regulación del estrés y la vitalidad general.
Este doble extracto reúne extracción en agua y en alcohol para obtener la totalidad de sus compuestos activos y aprovechar al máximo sus propiedades.
Doble extracto de Reishi (extracción en agua + extracción hidroalcohólica).
Envase: Gotero ámbar de 50 ml.
Tomar entre 20 y 40 gotas al día, pudiendo dividir la toma entre mañana y noche, diluido en un poco de agua.
Evitar o usar con precaución si:
Tomás anticoagulantes o tenés trastornos de coagulación.
Tenés hipotensión marcada.
Estás embarazada o en lactancia.
Tenés alergia a hongos.
Previo a cirugías (suspender dos semanas antes).